lunes, 22 de mayo de 2006

Quebró la noche

Quebró la noche en el reloj
y con trágico andar,
hacia mis ojos tu rostro torció.

Quebró la noche en el reloj
y con cierto tiritar,
a mis labios tu boca volcó.

Quebró la noche en el reloj,
y por tus venas
mi veneno se esparció.

Quebró la noche en el reloj,
y no recuerdas
que más te sucedió.

Pues, te diré:
Quebró la noche en el reloj,
y sin palpitar,
a mis pies tu cuerpo tumbó.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esas noches sin reloj son las ke todos deseamos


nos leemos