Un acto en noche amena
rebasa mil decenas.
Es tu cuerpo en escena
un registro de penas.
Tus complejas hazañas,
el crítico importante
ha de juzgar con sañas
y palabra distante.
Tu estrella desespera,
aumentan los rumores.
Si la prensa te condena,
tú pierdes esplendores.
Un personaje oscuro,
y trágico en esencia,
trae un silencio fecundo
que captura a la audiencia.
Víctima del mal pacto,
te ganan otros pares.
Y en el último acto,
mueren tus viejos aires.
Va tu gloria vencida,
el aplauso demora.
Te azota la salida,
porta otro tu corona.
lunes, 18 de agosto de 2008
Último acto
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