No lo he de negar,
todo tiene su vencimiento.
No le he de ocultar,
para mí es un lamento.
Una flor en primavera
esperaba con emoción,
recibir la buena nueva,
a mi retoño-varón.
Pero dijo la marea,
"acabará la estación".
Mi felicidad era,
una escuálida ilusión.
Agonía y pesadilla
acudieron a la cita,
con un beso mortal,
apagaron mi estrellita.
Como luz sin gestación
mi gracia se perdió.
Y el momento mal vivido
se convierte en mi prisión.
Mi sentir está prohibido,
maldito el vientre de mi creación.
viernes, 11 de septiembre de 2009
Sin gestación
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1 comentario:
Algo que se pierde, o algo que se va, siempre es triste y doloroso. La desesperanza es la madre de la ilusion, y, las dos son dificiles de apartar. Muy bonito poemas.
Saludos
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