domingo, 10 de enero de 2010

Casa de muñecas

Era sueño del hombre
terminar con el dolor
en un tiempo venidero.
Ensayando la tragedia,
diseñó su próximo plan.
Y en el ocaso de sus miedos
iluminó su mundo perfecto.

Material de avanzada,
carcasa putrefacta.
Dominio de las plásticas,
esclavitud de las humanas.
Casa de muñecas,
cárcel de las almas.

Y avanzó su corrector
por el camino depuesto.
Borró la luz todo defecto:
el pasado, desecho,
la humanidad, al vacío.

Con el futuro al acecho,
la muerte fue un hecho.
Porque en un mundo sin error,
respirar es el defecto.

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