En el reino del sol,
la corona demanda.
Los mandatos del alba
y una venganza soñada.
Forjando mi sentido,
a través de la espada.
En el reino de la luna,
la princesa aguarda.
Barajando mi destino,
a través de su mirada.
Un encuentro inadvertido,
el cruce con su alma.
En un mundo sacudido,
guardiana de mi calma.
No es la magia de las cartas,
ni el legado que nos ata.
El amor de bella dama,
en mí todo lo cambia.
Y al nacer nuestra noche,
mi corazón ella gana.
martes, 5 de octubre de 2010
Corazón de piedra
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2 comentarios:
me sigues te sigo ;)
http://sobrelauri.blogspot.com
Bello escrito, honesto y contundente...
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